Poderosas fuerzas est¨¢n transformando nuestro mundo, y sus efectos se sienten en todas partes. La inteligencia artificial est¨¢ revolucionando el trabajo y los entornos laborales. La demograf¨ªa cambia r¨¢pidamente y el cambio clim¨¢tico se agrava, mientras que las crisis y los conflictos siguen causando un sufrimiento incalculable y desplazando a millones de personas en todo el planeta. Pocas veces ha sido tan urgente encontrar puntos en com¨²n para encontrar soluciones comunes.
La tecnolog¨ªa y la investigaci¨®n han sido fundamentales para acelerar el desarrollo sostenible. Sin embargo, en algunos casos, el cambio tecnol¨®gico tambi¨¦n ha profundizado las desigualdades y creado nuevas divisiones y desaf¨ªos.
Por eso, el quincuag¨¦simo noveno per¨ªodo de sesiones de la Comisi¨®n de Poblaci¨®n y Desarrollo de las Naciones Unidas (13¨C17 de abril de 2026), con su enfoque en la tecnolog¨ªa, la investigaci¨®n y el desarrollo sostenible, llega en un momento tan importante.
La Comisi¨®n es el ¨²nico foro de las Naciones Unidas dedicado a examinar los progresos realizados en virtud del Programa de Acci¨®n de la Conferencia Internacional sobre Poblaci¨®n y Desarrollo (CIPD) de 1994, que afirm¨® que los derechos reproductivos son derechos humanos, fundamentales para la dignidad humana, la autonom¨ªa y la igualdad, y esenciales para el desarrollo sostenible.
Mientras expertos y representantes gubernamentales de todo el mundo se re¨²nen en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York para reflexionar sobre el impacto de las nuevas tecnolog¨ªas en la salud y los derechos reproductivos, as¨ª como en los datos demogr¨¢ficos, los principios rectores de la CIPD, tan relevantes como siempre, deben ayudarnos a mantener la tecnolog¨ªa y la investigaci¨®n centradas en las personas y plenamente alineadas con los derechos humanos.
Es fundamental esclarecer estas conexiones para la formulaci¨®n de pol¨ªticas basadas en la evidencia y para el futuro del desarrollo sostenible, especialmente en un contexto de cambios demogr¨¢ficos hist¨®ricos. Algunas sociedades envejecen r¨¢pidamente, mientras que otras experimentan un crecimiento demogr¨¢fico significativo. Un n¨²mero r¨¦cord de personas se desplaza por diversos motivos, desde conflictos hasta la b¨²squeda de mejores oportunidades econ¨®micas. Todas estas tendencias conllevan tanto posibilidades, por ejemplo beneficios econ¨®micos, como riesgos, incluyendo pol¨ªticas que podr¨ªan restringir los derechos reproductivos o limitar la libertad de elecci¨®n individual.

La tecnolog¨ªa y la investigaci¨®n tienen un enorme potencial para mejorar la vida de las personas. Las innovaciones en el cuidado de la salud permiten detectar precozmente los c¨¢nceres reproductivos. Las nuevas opciones anticonceptivas, incluidos los inyectables autoadministrados, pueden mejorar la autonom¨ªa y la privacidad. La telemedicina y las plataformas de salud m¨®vil brindan atenci¨®n m¨¦dica en situaciones de crisis y ofrecen servicios vitales a comunidades remotas. Al empoderar a las personas con estas tecnolog¨ªas, les brindamos a ellas y a sus comunidades m¨¢s opciones y fortalecemos su resiliencia, algo que es crucial en esta era de cambio e incertidumbre.
Cuando se utiliza de forma responsable, la tecnolog¨ªa tambi¨¦n puede facilitar la adaptaci¨®n al cambio demogr¨¢fico. Por ejemplo, se est¨¢ produciendo una revoluci¨®n en los datos de poblaci¨®n gracias a las im¨¢genes satelitales y la inteligencia artificial (IA), que permiten recopilar datos m¨¢s precisos y desagregados que reflejan plenamente la diversidad de la poblaci¨®n. Estos datos pueden orientar las decisiones presupuestarias y pol¨ªticas, ayudar a superar las desigualdades hist¨®ricas y eliminar los obst¨¢culos al desarrollo inclusivo.
Pero por muy prometedor que sea el progreso, no avanzaremos mucho si el acceso a la tecnolog¨ªa sigue siendo desigual. La capacidad de investigaci¨®n se concentra en un n¨²mero limitado de pa¨ªses, y dentro de las sociedades, factores como los ingresos, el g¨¦nero y la discapacidad determinan en gran medida qui¨¦n tiene acceso a la tecnolog¨ªa y qui¨¦n no. Estas disparidades amenazan cada vez m¨¢s con dejar atr¨¢s a un gran n¨²mero de personas. Como se subraya en el Pacto para el Futuro y el Pacto Digital Global, el mundo debe cerrar todas las brechas digitales para acelerar el desarrollo.
Adem¨¢s, la inclusi¨®n digital depende de la seguridad digital. La investigaci¨®n sobre la violencia de g¨¦nero facilitada por la tecnolog¨ªa (VGFT) realizada por el Fondo de Poblaci¨®n de las Naciones Unidas (UNFPA), que abarca desde el acoso en l¨ªnea hasta el abuso basado en im¨¢genes, la divulgaci¨®n de informaci¨®n personal y otros abusos, ha puesto de manifiesto el efecto disuasorio de dicha violencia, que excluye a mujeres y ni?as de los espacios p¨²blicos y digitales. Sin seguridad en l¨ªnea, las mujeres no pueden participar plenamente en la econom¨ªa y la sociedad digitales. Tanto a nivel nacional como internacional, necesitamos marcos jur¨ªdicos y regulatorios s¨®lidos para prevenir y responder a la VGFT. Asimismo, necesitamos disposiciones para proteger el uso de datos, aplicar principios de seguridad desde el dise?o a medida que la tecnolog¨ªa evoluciona e invertir en alfabetizaci¨®n digital para proteger a mujeres, ni?as y j¨®venes del abuso en l¨ªnea.

Todos los pa¨ªses se enfrentan a interrogantes fundamentales sobre c¨®mo adaptar sus econom¨ªas, a la vez que gestionan las promesas y los desaf¨ªos de la automatizaci¨®n y los cambios en el mercado laboral. El UNFPA sigue destacando que invertir en los derechos y las opciones de las personas es la ¨²nica manera de construir una verdadera resiliencia y adaptabilidad. Esto incluye inversiones en cobertura sanitaria universal, con la salud sexual y reproductiva como eje central, y en educaci¨®n para desarrollar competencias digitales. Necesitamos pol¨ªticas m¨¢s ambiciosas para cerrar la brecha de g¨¦nero en ciencia, tecnolog¨ªa, ingenier¨ªa y matem¨¢ticas (STEM), donde las mujeres siguen estando subrepresentadas, especialmente en sectores de alto crecimiento como la inteligencia artificial y la computaci¨®n en la nube.
Los temas que se debaten en la sesi¨®n de la Comisi¨®n de este a?o son de vital importancia para todos los pa¨ªses. La velocidad y el impacto de los cambios impulsados por la digitalizaci¨®n y la IA no tienen precedentes. El futuro depende de establecer los v¨ªnculos adecuados entre las personas, la tecnolog¨ªa y la investigaci¨®n, as¨ª como de realizar las inversiones necesarias en un desarrollo inclusivo, y no hay tiempo que perder.
Al proporcionar una plataforma para intercambiar opiniones y proponer soluciones, la Comisi¨®n pone de relieve el valor real de la experticia en demograf¨ªa, salud y derechos sexuales y reproductivos, y datos, fundamentada en principios acordados y adaptada a las necesidades de las comunidades y los pa¨ªses de todo el mundo. Esa es la promesa de la agenda de poblaci¨®n y desarrollo, que, en la actual era de ansiedad demogr¨¢fica e incertidumbre global, resulta m¨¢s relevante que nunca para orientarnos en la toma de decisiones que defiendan los derechos individuales y sirvan al bien com¨²n.
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