28 octubre 2021

Como Asesor Especial del Secretario General de la ONU para la Acci¨®n por el Clima, Selwin Hart encabeza una campa?a mundial para el incremento inmediato de las ambiciones clim¨¢ticas. En esta entrevista, habla de la imperiosa necesidad de que los pa¨ªses desarrollados financien la adaptaci¨®n al cambio clim¨¢tico para salvar vidas y proteger los medios de subsistencia en los pa¨ªses que se enfrentan a las peores consecuencias de tal cambio clim¨¢tico. La entrevista ha sido editada para mayor claridad y por motivos de extensi¨®n.

?Qu¨¦ es lo que todo el mundo deber¨ªa saber sobre la acci¨®n por el clima?

Nuestras oportunidades para evitar los peores efectos del cambio clim¨¢tico son muy limitadas. La acci¨®n por el clima no es algo que pueda retrasarse 10, 20 o 30 a?os. Debemos tomar medidas urgentes y ambiciosas ahora mismo.

?Debemos desanimarnos por el reciente informe del GIECC?

Este informe es una llamada de atenci¨®n. Si no tomamos medidas ahora para reducir significativamente las emisiones, el futuro del mundo ser¨¢ catastr¨®fico. Pero el informe tambi¨¦n nos proporciona cierto grado de esperanza. Nos dice que si en el transcurso de la pr¨®xima d¨¦cada reducimos las emisiones a la mitad de los niveles actuales, evitaremos los peores aspectos del cambio clim¨¢tico.

Lo bueno es que tenemos las herramientas financieras y las tecnolog¨ªas para hacerlo. Por ejemplo, el coste de la energ¨ªa renovable ha disminuido considerablemente, y la presencia de esta se ha triplicado. Para limitar el calentamiento global a no m¨¢s de 1,5 grados, a lo largo de la pr¨®xima d¨¦cada, tenemos que volver a triplicar las energ¨ªas renovables. Otra de las ventajas es la mayor seguridad energ¨¦tica. En lugar de depender de suministros energ¨¦ticos inestables procedentes del extranjero, los pa¨ªses pueden centrarse en la energ¨ªa solar y e¨®lica para satisfacer la creciente demanda de energ¨ªa.

?Qu¨¦ significa la adaptaci¨®n al cambio clim¨¢tico?

La adaptaci¨®n salva y protege vidas y medios de subsistencia. Fortalece la resiliencia de las personas, las comunidades y las empresas ante unos impactos clim¨¢ticos cada vez m¨¢s frecuentes e intensos. Un peque?o Estado insular en desarrollo, por ejemplo, podr¨ªa construir una protecci¨®n costera contra la subida del nivel del mar y garantizar que las infraestructuras f¨ªsicas puedan soportar tormentas m¨¢s fuertes. Un pa¨ªs que se enfrente a una sequ¨ªa creciente debe invertir en sistemas de alerta temprana, preparar a los agricultores y a las comunidades locales y garantizar reservas de agua suficientes.

?Por qu¨¦ necesitamos intensificar la adaptaci¨®n?

Porque los efectos clim¨¢ticos est¨¢n empeorando. Est¨¢n cobr¨¢ndose vidas y causando perjuicios econ¨®micos, especialmente en los pa¨ªses pobres y vulnerables. Si no lo hacemos, se perder¨¢n innumerables vidas y habr¨¢ problemas econ¨®micos devastadores. El a?o pasado, 30 millones de personas se vieron desplazadas por cat¨¢strofes relacionadas con el clima, tres veces m¨¢s que por la violencia y los conflictos. Nos enfrentamos a una amenaza global decisiva.

En el Acuerdo de Par¨ªs sobre el cambio clim¨¢tico, los pa¨ªses desarrollados se comprometieron a proporcionar a los pa¨ªses en desarrollo una financiaci¨®n p¨²blica para abordar equilibradamente la mitigaci¨®n y la adaptaci¨®n. Sin embargo, solo una cuarta parte de la financiaci¨®n total para combatir el cambio clim¨¢tico se destina a la adaptaci¨®n. No est¨¢ equilibrado. Por ello, el Secretario General ha pedido a los donantes y a los bancos multilaterales de desarrollo que aumenten la proporci¨®n hasta, al menos, el 50 %.

Cita lee: "El a?o pasado, 30 millones de personas se vieron desplazadas por cat¨¢strofes relacionadas con el clima, tres veces m¨¢s que por la violencia y los conflictos"

 

?Por qu¨¦ se ha retrasado la financiaci¨®n de la adaptaci¨®n?

Hay muchas razones. La principal es la falta de voluntad pol¨ªtica. Si los pa¨ªses se toman en serio el cumplimiento de esta promesa, bastar¨ªa simplemente con sus firmas. Hasta ahora, tres pa¨ªses han dado un paso al frente: Dinamarca, Pa¨ªses Bajos y Suecia. Esperamos que otros tambi¨¦n lo hagan.

Otro motivo de preocupaci¨®n son los tr¨¢mites burocr¨¢ticos para acceder a una financiaci¨®n destinada a luchar contra el cambio clim¨¢tico, estos deben reducirse significativamente sin menoscabar la calidad e integridad de los proyectos de adaptaci¨®n y resiliencia. Adem¨¢s, los requisitos para acceder a la financiaci¨®n se basan en la renta per c¨¢pita. Muchos peque?os Estados insulares en desarrollo y otros pa¨ªses vulnerables est¨¢n clasificados por la OCDE (Organizaci¨®n de Cooperaci¨®n y Desarrollo Econ¨®micos) como pa¨ªses de renta media. Esto significa que no tienen acceso a las subvenciones y a la financiaci¨®n para el cambio clim¨¢tico en condiciones favorables para invertir en el fortalecimiento de la resiliencia. Nos parece necesaria una mayor amplitud de miras.

?Cu¨¢les son las consecuencias?

En 2019, tuve la desafortunada experiencia de visitar las Bahamas despu¨¦s del hurac¨¢n Dorian. Ha sido una de las experiencias m¨¢s intensas que he tenido. Parec¨ªa que se hubiera lanzado una bomba sobre toda una isla. En toda mi vida, nunca hab¨ªa visto una devastaci¨®n as¨ª.

En aquel momento, me plante¨¦ que si aquel pa¨ªs hubiera tenido acceso a recursos para reforzar sus infraestructuras, independientemente de la clasificaci¨®n de la OCDE, entonces, ?podr¨ªa haber cambiado algo? ?Habr¨ªan podido salvarse vidas y medios de subsistencia? La comunidad internacional tiene que enfrentarse a estas cuestiones. Es mejor permitir que los pa¨ªses accedan a subvenciones y a una financiaci¨®n en condiciones favorables para invertir en resiliencia con anterioridad a las cat¨¢strofes, en lugar de esperar a que queden asolados y que la comunidad internacional tenga que proporcionarles ayuda humanitaria. El tiempo para tomar estas decisiones se acaba.

?Por qu¨¦ la financiaci¨®n de la adaptaci¨®n es una cuesti¨®n de justicia?

Los pa¨ªses en primera l¨ªnea de la crisis clim¨¢tica, como los peque?os Estados insulares en desarrollo, los pa¨ªses menos desarrollados, los pa¨ªses africanos y otros pa¨ªses vulnerables, son los que menos han contribuido a ella. Pese a ello, se enfrentan a repercusiones desmesuradas. ?frica se est¨¢ calentando mucho m¨¢s r¨¢pido que la media mundial, por ejemplo, y sufrir¨¢ per¨ªodos m¨¢s largos de sequ¨ªa, hambruna e inundaciones extremas.

Estos pa¨ªses de primera l¨ªnea necesitan todo el apoyo de la comunidad internacional. Existe un claro imperativo empresarial para realizar estas inversiones en una fase temprana. Tambi¨¦n hay un imperativo moral. Francamente, despu¨¦s de 30 a?os de negociaciones multilaterales sobre el cambio clim¨¢tico y seis a?os despu¨¦s del Acuerdo de Par¨ªs, el desequilibrio en la financiaci¨®n para la adaptaci¨®n no es aceptable. En Glasgow, esperamos que se transmita el mensaje claro de que no se escatimar¨¢n esfuerzos para cumplir la promesa hecha en Par¨ªs.

Cita lee: "Para m¨ª, el clima es algo personal. Hemos luchado codo con codo para defender los intereses de nuestro pueblo. Y no podemos defraudarlos"

 

?Es necesario hacer m¨¢s hincapi¨¦ en la adaptaci¨®n en todas las econom¨ªas y sociedades, antes que centrarse en proyectos por separado?

Tenemos que mejorar la planificaci¨®n en los pa¨ªses en desarrollo bas¨¢ndonos en una mucho mejor comprensi¨®n de todos los retos a los que se enfrentan a causa de un cambio clim¨¢tico con peores repercusiones. Pero tenemos que hacerlo en paralelo a las inversiones en adaptaci¨®n y resiliencia, dada la urgencia del desaf¨ªo.

Muchos pa¨ªses en desarrollo han incorporado a sus planes clim¨¢ticos nacionales la planificaci¨®n de la adaptaci¨®n. Muchos peque?os Estados insulares en desarrollo cuentan con planes nacionales de adaptaci¨®n y resiliencia en sus planes de desarrollo a medio y largo plazo. Est¨¢n planificando una adaptaci¨®n que abarca la energ¨ªa, el transporte, la agricultura, la pesca, etc. Pero el reto sigue siendo el acceso a la financiaci¨®n. As¨ª que hay que trabajar en la incorporaci¨®n de la adaptaci¨®n en todos los ¨¢mbitos, pero con una igualdad de condiciones a nivel internacional que sirva para apoyar a estos pa¨ªses.

?Qui¨¦n tiene que actuar antes y m¨¢s para reducir las emisiones?

El Secretario General ha hecho un llamamiento persistente al liderazgo de las naciones del G20 (Grupo de los 20). Representan el 80 % de las emisiones mundiales. No vamos a conseguir el objetivo de 1,5 grados sin contar con su firme liderazgo. Sin embargo, no todos los pa¨ªses del G20 son iguales. No se pueden tener las mismas expectativas respecto a Estados Unidos e India. Estados Unidos es un pa¨ªs muy rico y el mayor emisor de la historia. Las emisiones de la India est¨¢n creciendo, pero sigue siendo un pa¨ªs en desarrollo con mucha gente en situaci¨®n de pobreza. Al mismo tiempo que aborda el cambio clim¨¢tico, tambi¨¦n tiene que pensar en el desarrollo.

Lo que la comunidad internacional debe hacer con urgencia en favor de las econom¨ªas emergentes y los pa¨ªses en desarrollo es apoyar alternativas m¨¢s baratas para satisfacer la creciente demanda de energ¨ªa.  Asia y el Pac¨ªfico poseen el 94 % de los canales de distribuci¨®n de carb¨®n en el mundo. El paso m¨¢s importante para que el objetivo de 1,5 grados siga siendo factible es eliminar el carb¨®n, de forma r¨¢pida y gradual. Hay que apoyar a esta regi¨®n para haga la transici¨®n a las energ¨ªas limpias. Como he dicho antes, las tecnolog¨ªas est¨¢n ah¨ª.

Las econom¨ªas emergentes, como ha dicho el Secretario General, deben hacer un esfuerzo adicional. Parte del pacto del Acuerdo de Par¨ªs es que se les proporcione alg¨²n tipo de apoyo si lo necesitan. No obstante, la expectativa sigue siendo que el mundo desarrollado asuma el liderazgo, sin olvidar, claro est¨¢, que el objetivo de 1,5 grados depende de un esfuerzo global compartido entre todos.

El cambio clim¨¢tico no es problema sencillo, ?qu¨¦ le hace seguir adelante?

Empec¨¦ como negociador clim¨¢tico para Barbados y luego para el Caribe y la Alianza de Peque?os Estados Insulares en Desarrollo. Una cosa de la que me di cuenta muy pronto fue que el verdadero papel de los peque?os Estados insulares en desarrollo es dar la alarma mundial de que el cambio clim¨¢tico no solo es real, sino que nos afectar¨¢ a todos. Estos pa¨ªses son la conciencia del proceso multilateral.

Cita: "Los pa¨ªses en primera l¨ªnea de la crisis clim¨¢tica son los que menos han contribuido a ella. Pese a ello, se enfrentan a repercusiones desmesuradas".

Para nosotros, fue desalentador poner sobre la mesa algunas de las propuestas m¨¢s ambiciosas, que al principio fueron rechazadas. En 2009, cuando propusimos por primera vez el objetivo de 1,5 grados, solo nos apoyaron los pa¨ªses menos desarrollados. Por aquel entonces, las principales econom¨ªas, como la Uni¨®n Europea y Estados Unidos, se centraban en un objetivo de 2 grados, pero sab¨ªamos que con 2 grados algunos de nuestros miembros desaparecer¨ªan de la faz de la tierra. Recuerdo una reuni¨®n muy dif¨ªcil en la que llegamos a la conclusi¨®n de que era mejor retirarse de la mesa antes que aceptar el objetivo de 2 grados. 

Las cosas han cambiado; 1,5 grados se ha convertido en el objetivo global. Aunque hay otras que siguen igual. Los peque?os Estados insulares en desarrollo siguen enfrent¨¢ndose a un futuro incierto.

Para m¨ª, el clima es algo personal. Tengo colegas y amigos que a¨²n viven en esas islas. Hemos luchado codo con codo para defender los intereses de nuestro pueblo. Y no podemos defraudarlos. Ha habido momentos en los que parec¨ªa que deb¨ªamos rendirnos, pero no pod¨ªamos olvidar por qu¨¦ y por qui¨¦n luch¨¢bamos. Francamente, esto es lo que me sigue inspirando y motivando. No se trata de m¨ª, sino de la gente que nunca entrar¨¢ en una de esas salas de reuniones, que nunca participar¨¢ en las conversaciones sobre el clima, pero cuyo futuro depende de las acciones de otros.

No podemos rendirnos. Ser¨¢ abrumador. Habr¨¢ contratiempos. Pero tenemos que continuar.

?Qu¨¦ espera de la COP26?

La prioridad en Glasgow es que el objetivo de 1,5 grados se mantenga como una posibilidad viable y convincente. Sabemos que los compromisos nacionales hasta el momento no lo respaldan. Pero no podemos renunciar al 1,5.

En cuanto a la adaptaci¨®n y la resiliencia, los pa¨ªses desarrollados deben dar un paso adelante y apoyar el llamamiento del 50 %. Glasgow tiene que ser el momento en el que el mundo empiece a tomarse en serio la adaptaci¨®n y la resiliencia. En repetidas ocasiones, he visto que los pa¨ªses vulnerables se presentan como s¨ªmbolos de la vulnerabilidad clim¨¢tica. Pero las palabras o expresiones de solidaridad carecen absolutamente de sentido si no se acompa?an de acciones muy concretas.

Un ¨²ltimo apunte es que debemos seguir buscando formas de implicar a los j¨®venes en los debates y las decisiones sobre el cambio clim¨¢tico. Oigo su frustraci¨®n. Tienen raz¨®n. Hemos tardado demasiado en actuar, y ahora la carga recae sobre sus hombros. Espero que escuchemos sus voces en Glasgow y despu¨¦s de Glasgow. M¨¢s a¨²n, debemos garantizar que tengan un asiento en la mesa cuando se tomen decisiones importantes sobre su futuro.

 

Entrevista disponible en ingl¨¦s