"Restablecer la confianza y reactivar la solidaridad: acelerar la acci車n sobre la Agenda 2030 y sus Objetivos de Desarrollo Sostenible en pro de la paz, la prosperidad, el progreso y la sostenibilidad para todos" es el tema para el septuag谷simo octavo per赤odo de sesiones, que dar芍 comienzo el martes 5 de septiembre de 2023.
楚梭梗釵釵勳車紳 del Presidente del 78? per赤odo de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas
Su excelencia Dennis Francis, Representante Permanente de Trinidad y Tabago ante las Naciones Unidas, fue elegido presidente del septuag谷simo octavo per赤odo de sesiones de la Asamblea General. La elecci車n tuvo lugar en la sede de las Naciones Unidas, en Nueva York, el 1 de junio de 2023.
En su resoluci車n ※賊梗措勳喧硃梭勳堝硃釵勳車紳 de la labor de la Asamblea General§ (), la Asamblea decidi車 pedir a las personas candidatas a la presidencia de la Asamblea General que presentaran sus visiones estrat谷gicas y celebraran di芍logos interactivos oficiosos con los Estados Miembros, para contribuir as赤 a la transparencia e inclusividad del proceso.
Durante un di芍logo interactivo oficioso, celebrado el 12 de mayo de 2023, el candidato al cargo de Presidente del 78? per赤odo de sesiones de la Asamblea General present車 su declaraci車n de visi車n y respondi車 a las preguntas de los Estados miembros, los representantes de la sociedad civil y diversas partes interesadas.
- : La Asamblea General elige a Dennis Francis, de Trinidad y Tabago, Presidente del septuag谷simo octavo per赤odo de sesiones [GA/12504].
- : Alentar谷 el di芍logo y la conciliaci車n para encarar los desaf赤os de la humanidad, dice el presidente electo de la Asamblea General
- 博赤餃梗棗莽:
Di芍logo interactivo oficioso (12 de mayo de 2023; 3 horas) (en ingl谷s)
楚梭梗釵釵勳車紳 del Excmo. Sr. Dennis Francis (1 de junio de 2023; 68 minutos)
Dennis Francis, Representante Permanente de Trinidad y Tabago ante las Naciones Unidas
El Embajador Dennis Francis ha desarrollado una carrera de aproximadamente 40 a?os en el Servicio Diplom芍tico de Trinidad y Tabago. Durante 18 de esos a?os de servicio ininterrumpido, ostent車 el rango de embajador hasta su jubilaci車n obligatoria del servicio de carrera en 2016. Seg迆n el Sr. Francis, tiene la distinci車n de ser el embajador de su pa赤s que m芍s tiempo permaneci車 en ejercicio. Antes de dejar el cargo de Director de Relaciones Multilaterales, ejerci車 como Asesor Principal del Ministro de Relaciones Exteriores en todos los asuntos de nivel multilateral, entre ellos el cambio clim芍tico y las negociaciones sobre la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.
El traslado de vuelta a Puerto Espa?a en 2011 puso fin a la etapa del Embajador Francis como Representante Permanente de Trinidad y Tabago ante la Oficina de las Naciones Unidas en Ginebra, as赤 como Representante Permanente ante la Organizaci車n Mundial del Comercio (OMC) y el Consejo de Derechos Humanos. Estuvo acreditado simult芍neamente ante organismos especializados del sistema de las Naciones Unidas en Viena y Roma, adem芍s de tener acreditaci車n bilateral como Embajador ante Austria e Italia. El Embajador Francis fue nombrado Delegado Permanente ante la Organizaci車n de las Naciones Unidas para la Educaci車n, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
En 2010, en un per赤odo de renovada implicaci車n en las negociaciones comerciales multilaterales, el Embajador Francis fue elegido para el delicado puesto de Presidente del Grupo de Negociaci車n sobre las Normas de la OMC, encargado de cuestiones de antidumping, subvenciones y medidas compensatorias, incluidas las subvenciones a la pesca. Tambi谷n fue Presidente del Comit谷 sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio en sesi車n ordinaria, as赤 como Presidente del Grupo de Pa赤ses en Desarrollo de la Commonwealth (2007-2008).
Ha dirigido numerosas delegaciones nacionales, entre ellas la del primer examen peri車dico universal de Trinidad y Tabago en el Consejo de Derechos Humanos, en octubre de 2011, y la del 12? per赤odo de sesiones de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo, que se celebr車 en Accra (Ghana) en 2008.
El Embajador Francis fue destinado a Ginebra en 2006 tras siete a?os de servicio como Alto Comisionado de Trinidad y Tabago en Jamaica y Representante Permanente de Trinidad y Tabago ante la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos. Durante ese per赤odo, estuvo acreditado como Embajador (no residente) ante Cuba, Hait赤 y la Rep迆blica Dominicana. Cuando ces車 en sus funciones en Jamaica, llevaba casi dos a?os ocupando el cargo de Decano del Cuerpo Diplom芍tico. El Embajador Francis se interes車 activamente por los asuntos de la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos, lo que lo llev車 a ser elegido Presidente de la Asamblea de la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos en 2003.
En julio de 2021 finaliz車 un mandato de tres a?os como Presidente de la Comisi車n Nacional de Trinidad y Tabago para la UNESCO.
El Embajador Francis cofacilit車 un curso de formaci車n sobre el tema "Protocolo y diplomacia: gu赤a para el profesional moderno" en la Academia Diplom芍tica del Caribe. Como Asesor T谷cnico Principal del Ministro de Relaciones Exteriores, hab赤a participado intensamente en el proceso de concepci車n de la Academia. En 2018 fue coautor de un libro titulado Heads of Mission: A Handbook, que ha recibido elogios a nivel regional e internacional. En 2020 regres車 a la Universidad de las Indias Occidentales, su alma mater, como profesor visitante en el Instituto de Relaciones Internacionales del campus de San Agust赤n. El Embajador Francis es licenciado por la Escuela de Estudios Internacionales Avanzados de la Universidad Johns Hopkins de Washington D. C. (1985).
El Embajador Francis est芍 casado con su mejor amiga, Joy Thomas-Francis, con quien tiene tres hijos adultos.
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Paz, prosperidad, progreso y sostenibilidad
梆紳喧娶棗餃喝釵釵勳車紳
Me enorgullece, y al mismo tiempo me llena de humildad, aceptar la designaci車n del Gobierno de la Rep迆blica de Trinidad y Tabago como su candidato al cargo de Presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas en su septuag谷simo octavo per赤odo de sesiones. Es para m赤 un privilegio especial haber sido favorecido con el respaldo pol赤tico de mi grupo regional, el Grupo de los Estados de Am谷rica Latina y el Caribe (GRULAC). Valoro profundamente la aprobaci車n del GRULAC y trabajar谷 con ah赤nco para honrarla.
Me propongo ganarme la confianza y el apoyo de todos los miembros para que me elijan como su Presidente para el septuag谷simo octavo per赤odo de sesiones de la Asamblea General. Al hacerlo, me comprometo a desempe?ar las responsabilidades del cargo de Presidente con vigor y dedicaci車n a ese valor tan preciado, el multilateralismo, que en gran medida nos une a todos, aunque no siempre estemos de acuerdo en el camino que ha de llevarnos a nuestro destino final. La singularidad del multilateralismo reside en las mejores perspectivas y ventajas que nos ofrece con miras alcanzar el consenso mundial necesario para enfrentar y, con frecuencia, resolver los complejos desaf赤os mundiales. Responder a esos desaf赤os est芍 muy por encima de la capacidad de acci車n soberana unilateral.
Muchos han cuestionado la pertinencia y la capacidad del multilateralismo para obtener resultados reales que permitan cambiar la vida de las personas all赤 donde m芍s importa, es decir, sobre el terreno. Sin embargo, seguimos volviendo al multilateralismo, a pesar de las frustraciones experimentadas muchas veces, debido a la propia naturaleza del proceso. El multilateralismo en las Naciones Unidas, como proceso impulsado por sus integrantes que otorga el mismo respeto y valor a cada uno de los 193 Estados Miembros, es realmente singular. La m赤stica de ese multilateralismo es tal que, cuando se plantea el desaf赤o de crear soluciones viables, el resultado refleja algo m芍s que la posici車n de esos 193 Estados Miembros. Este es el tipo de multilateralismo que necesitamos con urgencia para estimular la imaginaci車n, para reconocer y aprovechar las posibilidades y convertirlas en oportunidades y para pensar y actuar con independencia de las restricciones estrechas y potencialmente paralizantes regidas por el inter谷s nacional, como ciudadanos del mundo que protegemos nuestros bienes comunes mundiales de da?os irrecuperables, perturbaciones y disfunciones. Debemos reconocer que a veces incluso el inter谷s propio informado exige la cooperaci車n y la coordinaci車n con otros para eliminar amenazas comunes excepcionales que pueden tener consecuencias tan extraordinarias como para constituir un inter谷s vital. Las pruebas cient赤ficas, as赤 como nuestra propia experiencia, han demostrado los efectos negativos del cambio clim芍tico, poniendo de relieve las amenazas existenciales no solo para nuestras vidas y nuestros medios de subsistencia, sino tambi谷n para los ecosistemas planetarios y, por tanto, para la capacidad de la civilizaci車n humana de seguir existiendo en este planeta. Y, a pesar de todo, en todos estos a?os no hemos logrado reunir ※la voluntad§, ni siquiera frente a p谷rdidas de infraestructura y da?os materiales por valor de miles de millones de d車lares, de emprender una acci車n decisiva y unificada, como comunidad que lucha contra una amenaza com迆n y cada vez m芍s grave, para salvarnos a nosotros mismos y a nuestra civilizaci車n.
Est芍 claro que una postura de negaci車n o dilaci車n no merece cr谷dito, ya que el retraso de la acci車n clim芍tica nos impondr芍 a todos costos adicionales considerables e imprevistos. Fundamentalmente, no tenemos m芍s remedio que colaborar con discernimiento para afrontar y transformar nuestra realidad actual y adoptar f車rmulas que nos ofrezcan las mejores posibilidades de superar los desaf赤os que se nos plantean o, como m赤nimo, mitigar su impacto en nuestra vida y medios de subsistencia cotidianos y en la vida y medios de subsistencia de comunidades enteras, mientras haya tiempo para ello. Esta es la prueba que tenemos planteada en la actualidad. ?Reuniremos la fuerza y el coraje para tomar decisiones transformadoras audaces y con visi車n de futuro, con efectos que consoliden las bases de la paz, la prosperidad, el progreso y la sostenibilidad planetaria? ?O permitiremos que la geopol赤tica infecte de tal modo nuestro juicio que no pasemos a la acci車n en nombre del m芍s b芍sico de los instintos humanos y pol赤ticos, a saber, la supervivencia, ni tomemos medidas decisivas para preservar el futuro de este planeta como nuestro h芍bitat natural?
En mi opini車n, entre los elementos clave de una Presidencia eficaz figuran los siguientes: consulta abierta y amplia, gran capacidad para escuchar con atenci車n, transparencia en la toma de decisiones, imparcialidad, objetividad, independencia, comunicaci車n clara y eficaz con los miembros y con terceros, mantenimiento de una postura de equidistancia respecto de todas las partes negociadoras, adhesi車n a las normas y principios 谷ticos m芍s elevados y una cierta disposici車n a asumir riesgos, atemperada por algo m芍s que una peque?a dosis de realismo. Al conceptualizar la filosof赤a de mi Presidencia, he elegido ※Paz, Prosperidad, Progreso y Sostenibilidad§ como mis cuatro consignas, esencialmente porque constituyen los cuatro objetivos supremos que se plantean a la comunidad internacional en la presente coyuntura, objetivos cuya plena consecuci車n detendr赤a en gran medida la actual trayectoria de decepci車n y desilusi車n por la que parece que avanzamos y abrir赤a as赤 las posibilidades de un mundo de oportunidades ilimitadas, en que las naciones y los pueblos vivan en armon赤a entre s赤 y en armon赤a con la naturaleza.
Paz
Las m迆ltiples complejidades a que se enfrenta la comunidad internacional en relaci車n con la paz y la seguridad han dado lugar a conflictos h赤bridos, que han exacerbado los desaf赤os en un entorno mundial ya de por s赤 fr芍gil. En algunas partes del mundo, donde las tensiones geopol赤ticas han alcanzado niveles que atestiguan situaciones de una precariedad alarmante, existe un importante d谷ficit de confianza entre las partes interesadas. En determinados escenarios, las tensiones nucleares se avivan a diario. La paz nos es esquiva tanto fuera como dentro de nuestro contexto, ya que los conflictos internos bullen, desatando a menudo sufrimientos y penurias generalizados en el contexto de desplazamientos humanos en gran escala. Para invertir la trayectoria actual, nuestras respuestas deben basarse en un multilateralismo m芍s s車lido y, lo que es m芍s importante, deben estar m芍s centradas en las personas.
Como parte de una comunidad de naciones basada en el concepto de seguridad colectiva, debemos aspirar a trabajar juntos para garantizar la inclusi車n y lograr que todas las voces, ya sean grandes o peque?as, poderosas o no, sean escuchadas. El abandono o el repudio de la seguridad colectiva har芍n que el mundo sea m芍s peligroso y m芍s inseguro, al desencadenar una carrera armamentista de una intensidad nunca vista en la medida en que los pa赤ses traten de aumentar su capacidad de defensa para hacer frente a las posibles amenazas. Por consiguiente, es de vital importancia que nos aferremos a los principios y valores de la Carta de las Naciones Unidas y cumplamos su promesa a las generaciones venideras.
La aprobaci車n por la Asamblea General, en su septuag谷simo sexto per赤odo de sesiones, de la resoluci車n 76/262, en que la Asamblea decidi車 que todo miembro permanente del Consejo de Seguridad que utilizara el veto de forma preventiva y arbitraria para votar en contra de una resoluci車n en que se solicitara una acci車n o intervenci車n humanitaria urgente por parte del Consejo deber赤a estar obligado a explicar su comportamiento a la Asamblea en el contexto de un per赤odo extraordinario de sesiones de emergencia convocado expresamente a tal efecto, constituye un importante paso adelante para aportar cierto grado de transparencia a la decisi車n de invocar el veto. Como mecanismo de transparencia, es una innovaci車n positiva.
Sin embargo, los problemas persistentes de funcionamiento del Consejo de Seguridad; la contaminaci車n de su papel por consideraciones geopol赤ticas, que abre interrogantes sobre su capacidad de llevar a cabo su mandato; y la capacidad de un Presidente en ejercicio para favorecer que se frustre la voluntad de la mayor赤a de los miembros del Consejo apuntan a la necesidad de una reforma sustantiva del Consejo, en el marco de una reforma de las Naciones Unidas en su sentido m芍s amplio. Las conversaciones est芍n en curso y, aunque se han dado algunos pasos preliminares para aclarar los puntos de vista de los miembros en el contexto de las consultas oficiosas, a迆n queda un trecho antes de entrar en la fase de negociaci車n oficial, que seguramente ser芍 ardua. Sin embargo, gran parte de los integrantes de las Naciones Unidas est芍n de acuerdo en que el Consejo deber赤a ser m芍s representativo en el contexto de la realidad actual de la pol赤tica internacional y en que deber赤a ser adaptado para servir a sus fines.
Debemos reconocer que un estado de paz no es necesariamente lo mismo que la ausencia de guerra. La paz exige un compromiso total, incluso por parte de los contendientes potenciales. Exige un cuidado constante, incluso en tiempos de ausencia de hostilidades, porque es en tiempos de paz cuando el esp赤ritu humano se desaf赤a a s赤 mismo para crear nuevas perspectivas y posibilidades, incluso para alcanzar nuevas alturas. La paz es una condici車n o est芍ndar universalmente codiciado que produce estabilidad e inspira confianza: confianza como abono para el crecimiento econ車mico y la prosperidad. La prosperidad y la paz est芍n, por tanto, inextricablemente unidas, por lo que debemos seguir invirtiendo en la paz, ya que es la base de las sociedades modernas, estables, productivas y pr車speras.
El corolario 〞que la inestabilidad, los conflictos y la guerra mantienen secuestrado el desarrollo econ車mico y social, al privar a la gente no solo de las necesidades b芍sicas de la vida, sino tambi谷n de las comodidades de la seguridad y la protecci車n〞 es igual de cierto. La paz no puede prosperar en medio de la privaci車n y la marginaci車n social y econ車mica, y estar芍 siempre amenazada hasta que la desigualdad, la discriminaci車n, la pobreza, el hambre y la falta de acceso a una atenci車n sanitaria adecuada se hayan paliado de manera considerable y sostenible para satisfacci車n de los oprimidos. Adem芍s, a largo plazo, la paz no puede garantizarse tan solo por la fuerza de las armas. Por ello, la Asamblea General debe buscar nuevas iniciativas a trav谷s de las cuales reavivar en nosotros, como seres humanos y como partidarios y agentes de la paz, ese esp赤ritu 迆nico de conciliaci車n y fraternidad que recomienda y apoya la elecci車n del di芍logo y la negociaci車n frente al conflicto y la guerra. De hecho, forma parte de la propia naturaleza de la guerra hacer que, incluso habiendo logrado la victoria, el vencedor pierda desorbitadamente.
Por lo tanto, al promover y defender la Carta de las Naciones Unidas, nuestro deber como suscriptores de sus principios es promover y defender la soluci車n de controversias por medios pac赤ficos y, por lo tanto, repudiar la fuerza o la amenaza del uso de la fuerza como medio leg赤timo para resolver conflictos. Estos son algunos de los principios m芍s fundamentales del multilateralismo, y en todo momento y lugar en que se eludan o se vulneren, la Asamblea General debe ser vehemente en su rechazo del enfrentamiento militar y otras formas de guerra moderna, ya que constituyen amenazas reales para el propio sistema multilateral y para la paz y la seguridad internacionales.
Prosperidad
Los efectos generalizados de la pandemia de enfermedad por coronavirus (COVID-19), el cambio clim芍tico y la inestabilidad mundial han sometido a nuestras econom赤as y sociedades a una presi車n extraordinaria y han generado consecuencias alarmantes para la poblaci車n de todo el planeta, especialmente para los m芍s pobres entre los pobres y los m芍s vulnerables. A medida que estas crisis se prolongan, empeora la pobreza y aumenta la desigualdad en todo el mundo.
Necesitamos actuar, ahora m芍s que nunca, para llegar y ayudar a quienes se ha dejado m芍s atr芍s, especialmente en los pa赤ses en situaciones especiales. La aplicaci車n plena y efectiva del Programa de Acci車n de Doha en favor de los Pa赤ses Menos Adelantados, as赤 como la pr車xima celebraci車n en 2024 de la Tercera Conferencia Internacional sobre los Pa赤ses en Desarrollo sin Litoral y la Cuarta Conferencia Internacional sobre los Peque?os Estados Insulares en Desarrollo, ofrecer芍n oportunidades cruciales para aumentar las inversiones destinadas a alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible con el fin de garantizar que no se deje a ning迆n pa赤s atr芍s.
En este sentido, la Cumbre sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible que se celebrar芍 durante la semana de alto nivel de este a?o ser芍 un momento decisivo, ya que la Cumbre ofrece la oportunidad ideal para que los Jefes de Estado y de Gobierno demuestren un respaldo real a los Objetivos de Desarrollo Sostenible, entre otras cosas contribuyendo a la financiaci車n mundial para el desarrollo. Aparte de atender a esos pa赤ses en situaci車n de vulnerabilidad, tambi谷n debemos encontrar soluciones a medida para abordar la fragilidad y otros desaf赤os espec赤ficos a que se enfrentan los pa赤ses en situaci車n de conflicto y posconflicto, as赤 como los pa赤ses de ingreso mediano.
Para asegurarse de que no se deje a nadie atr芍s, la comunidad internacional debe actuar concienzudamente en cumplimiento de sus compromisos respecto de los medios de implementaci車n de la Agenda de Acci車n de Addis Abeba de la Tercera Conferencia Internacional sobre la Financiaci車n para el Desarrollo y la propia Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. La propuesta de celebrar la Cuarta Conferencia Internacional sobre la Financiaci車n para el Desarrollo, por tanto, deber赤a suscitar la m芍xima atenci車n de la Asamblea General, ya que nuestro objetivo es reforzar las acciones encaminadas a mejorar la financiaci車n, la tecnolog赤a, la sostenibilidad de la deuda y la creaci車n de capacidad para alcanzar el desarrollo sostenible.
A escala mundial, nuestros esfuerzos deben estar respaldados por una arquitectura econ車mica y financiera internacional representativa y propicia que refleje y aborde las realidades y necesidades actuales de los miembros de las Naciones Unidas. Las ambiciosas propuestas que present車 el Secretario General en su informe titulado ※Nuestra Agenda Com迆n§, entre ellas la reforma de la arquitectura financiera internacional, la acci車n para ir m芍s all芍 del producto interno bruto y el desarrollo del pacto digital global, exigir芍n deliberaciones m芍s profundas y una l迆cida adopci車n de decisiones por parte de la Asamblea General.
Progreso
A pesar de que la pobreza y el hambre son el eje de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, algunas proyecciones indican que aproximadamente 680 millones de personas, es decir, el 8 % de la poblaci車n mundial, seguir芍n pasando hambre en 2030. El hecho es que, incluso antes de la pandemia, los avances hacia el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y sus metas estaban muy por detr芍s de las expectativas, y los resultados con respecto a la empresa a la que nos comprometimos colectivamente en 2015 quedan cada vez m芍s lejanos. A no ser que se produzca un salto cualitativo en t谷rminos de implicaci車n y acci車n transformadora, los Objetivos de Desarrollo Sostenible, en particular la erradicaci車n de la pobreza y el fin del hambre, no se alcanzar芍n.
La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y los Objetivos de Desarrollo Sostenible anunciados en ella constituyeron la primera estrategia internacional de desarrollo integral plenamente negociada y acordada oficialmente entre el Norte desarrollado y el Sur Global y aclamada como el inicio de una nueva era en la cooperaci車n para el desarrollo. Sin duda, dada la medida en que ambas partes lograron ponerse de acuerdo sobre los elementos fundamentales del diagn車stico, o ※problem芍tica§, la administraci車n de los remedios acordados no puede estar fuera de nuestro alcance.
La Cumbre sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible que se celebrar芍 en septiembre de este a?o como principal acontecimiento de la semana de alto nivel marcar芍 la pauta de lo que suceda en otros procesos que tengan lugar en el 芍mbito de la Asamblea General. Por tanto, es imprescindible que todas y cada una de las delegaciones se comprometan a revitalizar el proceso de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y a dar un fuerte impulso para alcanzarlos en 2030 como un conjunto integral y transformador.
Resulta parad車jico constatar que, en el siglo XXI, solo la mitad de la humanidad participa de forma significativa en la vida econ車mica y social de la sociedad, y que con frecuencia se niegan sistem芍ticamente a las mujeres y las ni?as sus derechos humanos b芍sicos en muchas esferas de la vida cotidiana, incluidos el derecho a la educaci車n, el derecho a buscar empleo, el derecho a recibir la misma remuneraci車n y el derecho a la propiedad de la tierra. Adem芍s, el mundo sigue siendo testigo de una epidemia de violencia contra las mujeres.
En t谷rminos m芍s generales, los derechos humanos fundamentales se han visto gravemente atacados o han sido denegados tanto a individuos como a grupos, por motivos de raza, religi車n o etnia o mediante otras formas de discriminaci車n, creando con demasiada frecuencia una subclase marginada y deshumanizada a la que la sociedad no permite ejercer sus derechos como seres humanos y engendrando as赤 un resentimiento profundamente arraigado cuya culminaci車n suele adoptar la forma de luchas sociales y rivalidad intergrupal. Nuestros esfuerzos deben centrarse en invertir en nuestros ni?os 〞que son nuestro futuro〞 y garantizar que tengan acceso a oportunidades de aprendizaje de calidad y programas de desarrollo de aptitudes, una nutrici車n adecuada, atenci車n de la salud, agua potable, protecci車n y refugio.
Partiendo del hecho de que todos somos creados iguales y estamos investidos al nacer de un conjunto innato e indivisible de derechos humanos, la Asamblea General debe redoblar sus esfuerzos y enfatizar su discurso para detener la insidiosa propagaci車n de las violaciones de los derechos humanos. En un mundo en que existen indicios preocupantes de una discriminaci車n institucionalizada cada vez mayor, debemos utilizar nuestra plataforma en la Asamblea para rechazar nociones repugnantes y sin base cient赤fica, al tiempo que lideramos la conversaci車n, a diversos niveles, sobre los imperativos de establecer la igualdad, la igualdad de derechos y la no discriminaci車n como normas sociales leg赤timas y, de hecho, como los cimientos de sociedades fuertes, cohesionadas y justas.
El Programa de Becas de la Presidencia de la Asamblea General, al reconocer de forma continuada el papel decisivo que desempe?an los j車venes en la realizaci車n de nuestras aspiraciones hacia el logro de un desarrollo sostenible, contribuir芍 a nuestro progreso, ya que este programa ofrece una oportunidad 迆nica para promover la implicaci車n de los j車venes y recoger sus perspectivas como contribuci車n a las soluciones necesarias para superar los desaf赤os a los que se enfrentan como j車venes.
Por lo tanto, el progreso que defenderemos en la Oficina de la Presidencia de la Asamblea General, que estar赤a en consonancia con el alcance de los objetivos enumerados en la Agenda 2030, elevar芍 la calidad de vida de las personas en situaci車n de vulnerabilidad en todo el mundo, a quienes brindar芍 la oportunidad de sentirse capacitadas para perseguir sus objetivos y aspiraciones individuales hasta su m芍ximo potencial, sin verse coartadas por la imposici車n arbitraria de limitaciones injustas. Debemos seguir abogando firmemente por la participaci車n plena y significativa de las mujeres en todas las esferas, lo que inevitablemente aumentar芍 las perspectivas de paz, prosperidad y progreso sostenibles y, de hecho, de sostenibilidad. Ciertamente, el personal de la Oficina de la Presidencia de la Asamblea General respetar芍 y honrar芍 ese principio.
Por todo ello, es imprescindible que intensifiquemos nuestros esfuerzos encaminados a revitalizar la labor de la Asamblea General a fin de que la Asamblea est谷 en mejores condiciones de desempe?ar su papel y su autoridad de manera m芍s eficaz y eficiente.
Sostenibilidad
La biolog赤a nos ense?a que una civilizaci車n humana din芍mica y productiva como la que hemos heredado no puede sobrevivir con longevidad, y mucho menos prosperar, en un planeta contaminado y sobreexplotado cuyos ecosistemas naturales est芍n da?ados o a punto de perecer. Cuando se sobrepasan los l赤mites respecto del medio ambiente, se corre el riesgo de que los perjuicios resultantes sean irreversibles, menoscabando as赤 nuestra capacidad de alimentarnos y de sostener de otro modo a las generaciones futuras. Construir un mundo sostenible, en armon赤a con la naturaleza, es el 迆nico medio de garantizar la viabilidad futura de nuestro planeta y de nuestra civilizaci車n. El cambio clim芍tico, la desertificaci車n, la contaminaci車n, la p谷rdida de biodiversidad y la degradaci車n del suelo son algunos de los mayores desaf赤os de nuestro tiempo y exigen que tomemos medidas colectivas y urgentes para garantizar el futuro de la humanidad y del planeta.
El reconocimiento hist車rico, el a?o pasado, del derecho a un medio ambiente limpio, sano y sostenible como derecho humano refuerza la convicci車n de que en la protecci車n de nuestros bienes comunes globales la Asamblea General puede desempe?ar un papel decisivo al impulsar los esfuerzos mundiales para lograr una mayor acci車n clim芍tica, restaurar los ecosistemas, proteger los oc谷anos, luchar contra la desertificaci車n y la degradaci車n del suelo y fomentar las iniciativas de cero desechos. Conscientes de que nos encontramos en una 谷poca de inseguridad alimentaria cada vez mayor, debemos centrar nuestra atenci車n en las posibilidades de mejorar la productividad del suelo y de la tierra para que el planeta pueda acoger a la poblaci車n de 9.500 millones de habitantes prevista en 2050, para lo cual ser芍 necesaria otra revoluci車n verde. El desarrollo industrial inclusivo y sostenible puede desempe?ar un papel determinante en la consecuci車n de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Para transformar la naturaleza del comportamiento humano en el planeta, pasando de un modo de actividad sustentado en una mentalidad de explotaci車n y consumo masivo a otro impulsado por la utilizaci車n y gesti車n sostenibles, es ineludible que la humanidad reexamine y recalibre sus propias pautas de producci車n y consumo de activos naturales a fin de asegurar su utilizaci車n responsable y sostenible. La gesti車n responsable de esos activos naturales, incluidos nuestros bienes comunes globales, implica mantener los equilibrios dentro de los ecosistemas del planeta para que las especies existentes puedan sobrevivir e incluso prosperar, garantizando as赤 su disponibilidad para el disfrute y uso de las generaciones futuras. Ello puede exigir que nos abstengamos del consumo excesivo de un determinado recurso o quiz芍 de otros materiales cuya presencia pone en peligro o perjudica la propia supervivencia del recurso, una din芍mica que se pone de manifiesto, por ejemplo, en el uso generalizado de productos de pl芍stico desechable por parte de la humanidad, que pone en peligro las poblaciones de peces en los ecosistemas marinos, y en la sobrepesca de determinadas poblaciones de peces, que conduce a su agotamiento.
Debemos aprovechar el impulso y renovar la esperanza inspirados por los resultados alcanzados el a?o pasado, entre ellos los derivados de la Conferencia de las Naciones Unidas de 2022 para Apoyar la Implementaci車n del Objetivo de Desarrollo Sostenible 14: ※Conservar y utilizar sosteniblemente los oc谷anos, los mares y los recursos marinos para el desarrollo sostenible§ (Segunda Conferencia de las Naciones Unidas sobre los Oc谷anos), el 27? per赤odo de sesiones de la Conferencia de las Partes en la Convenci車n Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Clim芍tico y la 15? reuni車n de la Conferencia de las Partes en el Convenio sobre la Diversidad Biol車gica. La pr車xima Cumbre sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la Cumbre sobre la Ambici車n Clim芍tica que convocar芍 el Secretario General, ambas previstas para septiembre de 2023, constituyen plataformas excelentes para que la comunidad internacional demuestre su compromiso real de crear ※el futuro que queremos§ intensificando las acciones transformadoras para evitar las crisis ambientales que tenemos ante nosotros, de modo que podamos reconducir al mundo por la senda de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.
Por tanto, con visi車n de futuro y una acci車n progresiva y audaz, reforcemos los v赤nculos entre nuestra forma de vida y nuestro medio ambiente, cuidando la naturaleza e invirtiendo en mantener y restaurar el equilibrio ecol車gico de los sistemas de nuestro planeta, promoviendo as赤 su sostenibilidad a largo plazo. Al hacerlo, estar赤amos salvaguardando y preservando muchos de los activos medioambientales de los que disfrutamos hoy para uso y disfrute de las generaciones futuras. Esta estabilidad intergeneracional contribuir赤a en gran medida a garantizar el desarrollo sostenible de las generaciones venideras y un nivel de bienestar que no desmerezca del nuestro.
唬棗紳釵梭喝莽勳車紳
En las pr車ximas semanas, seguir谷 implicando a los grupos regionales y de otro tipo para que colaboremos colectivamente en el establecimiento de una atm車sfera de cooperaci車n renovada y compromiso compartido con que podamos enfrentar los numerosos desaf赤os que tiene ante s赤 la Asamblea General. Intentar谷 mejorar los planteamientos actuales y adoptar otros nuevos, junto con soluciones viables que beneficien a todos, en nuestro empe?o por conseguir, o al menos reforzar las bases para conseguir, la paz, la prosperidad, el progreso y la sostenibilidad en el nuevo mundo del siglo XXI, caracterizado por la igualdad de oportunidades para todos.
Volver al principioDiscurso de agradecimiento de Dennis Francis tras su elecci車n como Presidente de la Asamblea General (1 de junio de 2023)
Sr. Presidente de la Asamblea General,
Sr. Secretario General,
Colegas Representantes Permanentes, Excelencias,
Delegaciones:
Perm赤tame felicitarlo, Sr. Presidente, por su sagaz labor de direcci車n y gesti車n de la Asamblea General a lo largo del actual per赤odo de sesiones. Su actitud tranquila y sus manos firmes confieren a nuestras deliberaciones un aura de seguridad y control que suele ser beneficiosa para los procesos multilaterales.
Hoy comparezco humildemente ante esta augusta c芍mara de Plenipotenciarios, expresando inmensa gratitud a los 193 Estados Miembros por la confianza que han depositado en m赤 mientras me preparo para ejercer como Presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas en su septuag谷simo octavo per赤odo de sesiones, una tarea que es un honor y un privilegio. Me he sentido abrumado y, al mismo tiempo, alentado por las extraordinarias muestras de apoyo, solidaridad y buena voluntad que me han acompa?ado constantemente en este viaje en los 迆ltimos meses. Estoy colmado de emoci車n, sin dejar de ser plenamente consciente de que ser llamado a prestar servicio como Presidente de la Asamblea conlleva una gran responsabilidad.
Con frecuencia se dice que la educaci車n es la gran liberadora, que eleva a las personas en la escala social y econ車mica y fortalece a la sociedad en el proceso. Esa apreciaci車n no solo es v芍lida, sino que tambi谷n es evidente. Yo ejemplifico esa pauta, ya que a lo largo de mi carrera me he encontrado repetidamente en lugares en que se me ped赤a que asumiera grandes responsabilidades.
Tales experiencias nunca se habr赤an materializado si yo no hubiera tenido unos padres estupendos que apreciaban el extraordinario poder y potencial de la educaci車n y, adem芍s, si no hubiera formado parte de una generaci車n que se benefici車 de una pol赤tica gubernamental ilustrada que cuestion車 y democratiz車 la pr芍ctica colonial por la que, en virtud de la pol赤tica del Estado, la educaci車n estaba reservada exclusivamente a los privilegiados, es decir, solo a quienes ten赤an los medios para adquirirla.
Por lo tanto, cuando, en el contexto de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, postergamos la acci車n o dejamos de ofrecer apoyo a millones de personas de todo el mundo que carecen de acceso a una educaci車n de calidad, ?no los estamos relegando de forma indistinta a un ciclo intergeneracional de pobreza, degradaci車n y miseria, del que dif赤cilmente podr芍n liberarse? Me parece que la opci車n m芍s pragm芍tica ser赤a hacer todo lo que est谷 materialmente en nuestras manos para salvar a esos ni?os y j車venes de una derrota casi segura 〞una derrota circunstancial〞 ofreci谷ndoles, a trav谷s de la educaci車n, la opci車n de elegir y, por consiguiente, la capacidad de autorrealizarse, en su propio beneficio y en el de su comunidad y su sociedad.
Creo que este es un argumento de peso para realizar un esfuerzo sin cuartel, en la pr車xima Cumbre sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible, para renovar y revitalizar la acci車n con el fin de concluir y cumplir la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y los Objetivos de Desarrollo Sostenible y lograr el empoderamiento de las personas en todo el mundo eliminando los grilletes que limitan su crecimiento e independencia y les niegan toda posibilidad de abrirse su propio camino. La aplicaci車n de pol赤ticas que apoyen y fomenten la inversi車n en las personas y, por tanto, la creaci車n de capital social a mediano y largo plazo es sin duda una de las estrategias m芍s eficaces para promover y alcanzar el desarrollo sostenible.
Es la educaci車n lo que me ha tra赤do a este lugar y, en 迆ltima instancia, a este podio, y me siento muy orgulloso y agradecido de haber nacido en un pa赤s, Trinidad y Tabago, que a lo largo de casi 70 a?os ha asignado a la educaci車n el m芍ximo valor. Por ello, perm赤taseme expresar mi profunda gratitud a mi Ministro, el Honorable Senador Dr. Amery Browne, y a trav谷s de 谷l al Gobierno y al pueblo de la Rep迆blica de Trinidad y Tabago, por juzgarme digno de asumir esta impresionante responsabilidad como Presidente de la Asamblea General en su septuag谷simo octavo per赤odo de sesiones.
A lo largo de los 40 a?os de mi carrera diplom芍tica, nunca se me ocurri車 que llegar赤a a ocupar el puesto de Presidente de la Asamblea General, pero, si miro hacia atr芍s, veo la suerte que tuve de que me educaran algunos de los mejores y m芍s prominentes diplom芍ticos que ha dado Trinidad y Tabago. Entre ellos destaca el difunto Sr. Lennox Fitzroy Ballah, antiguo Jefe del Servicio Exterior de Trinidad y Tabago, brillante jurista internacional y antiguo miembro del Tribunal Internacional del Derecho del Mar, que fue profesor y, de hecho, mentor de varias generaciones de funcionarios superiores del servicio exterior, insistiendo en que el objetivo deb赤a ser siempre la excelencia. Rindo homenaje a 谷l y a varios otros distinguidos maestros de la diplomacia, cuya dedicaci車n y labor han dejado una huella indeleble en Trinidad y Tabago.
Soy bien consciente de lo delicado de la labor y del peso de la responsabilidad que el cargo de Presidente de esta Asamblea General impone a su titular. A este respecto, me comprometo a desempe?ar las responsabilidades del cargo con transparencia, rendici車n de cuentas, vigor y dedicaci車n, teniendo presente que todos los miembros tienen los mismos derechos.
Al ser admitido Trinidad y Tabago como miembro de las Naciones Unidas en 1962, Sir Ellis Clarke, nuestro primer Representante Permanente, haciendo una comparaci車n entre nuestra poblaci車n y la de la comunidad internacional, afirm車 que ※[h]emos desarrollado, sin embargo, en nuestra sociedad la tolerancia, la camarader赤a, el respeto por los derechos de los dem芍s, una oposici車n inquebrantable a la opresi車n, la injusticia y la discriminaci車n racial, el amor a la libertad, una fe suprema en la dignidad y el valor de la persona humana, y la creencia en el valor de la cooperaci車n§. Tales principios constituir芍n la base de mi actuaci車n como Presidente de la Asamblea General.
Dar谷 prioridad a fomentar y facilitar un verdadero di芍logo, en modalidades diversas, para que queden claras las prioridades y se fortalezcan los anhelos comunes en pro de la coherencia. Tengo la esperanza de impulsar, con su ayuda y apoyo, un ambiente renovado de conciliaci車n, cooperaci車n y compromiso compartido para enfrentar los numerosos desaf赤os y aprovechar todas las oportunidades, por incipientes que sean, que se presenten a la Asamblea General. Intentar谷 mejorar los planteamientos actuales y adoptar otros nuevos, junto con soluciones viables, en nuestro empe?o por conseguir, o al menos reforzar las bases para conseguir, la paz, la prosperidad, el progreso y la sostenibilidad.
Cuento con el apoyo de todos ustedes a lo largo del inminente per赤odo de sesiones y les pido que se impliquen a fondo, de buena fe, en el empe?o de acelerar nuestra acci車n hacia el logro del desarrollo sostenible en beneficio de todos.
Perm赤taseme terminar, a t赤tulo personal, expresando especial agradecimiento a mi esforzado personal de la Misi車n, cuya entrega al deber y profesionalidad excepcionales son motivo de gran orgullo y satisfacci車n para m赤.
Tambi谷n quiero dar las gracias a mis seis hermanos por su amor y lealtad incondicionales, y s谷 que me dir芍n: ※Aqu赤 no te creas Presidente: sigues siendo el 迆ltimo§. No obstante, les estoy agradecido por toda una vida de apoyo y por estar hoy aqu赤 conmigo, en persona o virtualmente, para compartir este momento de j迆bilo. Doy las gracias tambi谷n a mis amigos de toda la vida de la promoci車n de 1973 de la escuela secundaria Woodbrook, a cuya amistad y cari?o genuinos nunca podr赤a renunciar. Y por 迆ltimo, mi agradecimiento a mi querida esposa Joy, cuya sonrisa me ilumina el d赤a, todos los d赤as, y cuyo amor, apoyo y aliento contribuyeron en gran medida a hacer posible el d赤a de hoy.
Por 迆ltimo, comparto con ustedes algo que acabo de descubrir: la traducci車n al lat赤n de las palabras ※Toda la Gloria a Dios§ es Soli Deo Gloria, o SDG, las mismas siglas que en ingl谷s representan los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Quiz芍 sea algo m芍s que una coincidencia.
Muchas gracias, Sr. Presidente.
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